NI RECORTES, NI BOLONIA, NI REPRESION
NO A LOS RECORTES Los recortes unilaterales llevados a cabo por la Comunidad de Madrid en la transferencia mensual a las universidades y los previstos en los presupuestos para 2009 ponen en una difícil situación su ya deficiente estabilidad financiera, provocada por los acuerdos de financiación firmados en su momento entre rectorados y Comunidad de Madrid, con el visto bueno de los sindicatos oficiales.
La situación inestable es pues anterior a los recortes de Aguirre, aunque ésta ha acabado por rematarla como hace con todo lo público. Por otro lado, la Comunidad de Madrid no ha hecho más que adelantar lo que va a ser una realidad en todo el país próximamente. El ministerio de Ciencia e Innovación está diseñando un nuevo modelo de financiación de las universidades a aprobar en 2009, que, según vemos en sus propuestas, encontraría la excusa perfecta para su aplicación en esta situación de inestabilidad financiera, pues propone la reducción de la financiación directa pública, limitándola a servicios esenciales según criterios de eficiencia económica, dando paso a la subida de tasas y a la entrada a las empresas para el resto de la financiación.
NO A BOLONIA La Declaración de Bolonia y la normativa posterior propugnan una transformación radical y profunda de la universidad, que lejos de ser un espacio basado en la razón, el esfuerzo y la crítica, se quiere que pase ahora a ser un espacio destinado a satisfacer los intereses de las grandes corporaciones económicas, tecnológicas y mediáticas de Europa. La mayor parte de los principios que inspiran de hecho la construcción del EEES, están enfocados a hacer de la universidad un instrumento al servicio de la creación de mano de obra cualificada para un sistema productivo basado en la globalización de la economía, de ahí que el futuro papel de la universidad se fundamente en las premisas de los principios de competitividad, “estrecha colaboración con las empresas” y primacía de los intereses económicos sobre los formativos, científicos o culturales. Cabe destacar del mismo modo el oscurantismo con el que se está tratando el conjunto de repercusiones laborales y profesionales que afectarán a la comunidad universitaria. Los posibles impactos en los convenios y acuerdos laborales en vigor en las universidades y en todos los sectores profesionales, así como las repercusiones en el sistema de selección de profesores y demás personal de la universidad, están siendo obviados con una evidente intencionalidad de no crear alarma.
NO A LA REPRESION El creciente posicionamiento contra Bolonia de la comunidad universitaria y de otros ámbitos ha provocado, no un replanteamiento de dicho Plan y la apertura de un proceso de reflexión y debate, sino el aumento de la represión en las universidades. Los democráticos y progres rectores, se han dirigido al gobierno, no para pedirle más financiación, como sería de esperar, sino ayuda para acallar las crecientes movilizaciones, y han aumentado sus medidas de represión y criminalización de las personas que protestan libremente. En algunos campus, no había entrado tantas veces la policía desde el franquismo. Ya ha habido detenciones y expedientes masivos de expulsión como en la UAB.
ANTE ESTA SITUACION, LA CNT EXIGE:
· El mantenimiento y renovación de todos los contratos de todo el personal trabajando actualmente en las universidades. No admitiremos ni un solo despido o falso despido. · Pago íntegro y puntual de todos los salarios de todo el personal de las universidades. Y una subida estatal para el 2009 como mínimo, igual al IPC real. · Financiación directa desde presupuestos públicos que asegure la autonomía absoluta de las universidades y el desarrollo de sus funciones esenciales para la sociedad. · Total salida de las empresas de las universidades y gestión directa de los servicios por personal propio de las universidades, integrándose en él el personal actual de las subcontratas. Desaparición de los mal llamados “Consejos Sociales”. · Investigación libre de las injerencias de las empresas que no se vea afectada por la inestabilidad financiera. La propia sociedad se ha de beneficiar directamente de los resultados de la investigación. · Derogación de la LOU y paralización del proceso de Bolonia. Derogación de todos los decretos que lo planifican y desarrollan. Apertura de un debate público, colectivo y participativo para diseñar la transformación en universidad que cumpla con sus funciones esenciales de elaboración, creación, difusión y crítica del conocimiento teórico y aplicado en beneficio de la sociedad y de todas las personas que la integran. · Absolución de todas las personas procesadas y anulación de los expedientes abiertos de todas las universidades. Fin de la represión. QUE NO JUEGUEN CON NUESTRO SALARIO NI CON NUESTRO EMPLEO FUERA EMPRESAS DE LA UNIVERSIDAD – NO A BOLONIA POR UN APRENDIZAJE LIBRE
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